Primero quería pensar que volverías, luego pensé que quería que volvieras, ahora vuelvo pensando ¿qué quiero?
Cuando lo pienso realmente, no sé ni para que quiero que vuelvas, no estoy segura de quererlo, creo que no quiero. Pero no puedo evitar el vacio que en mi estómago ya ha parido un hoyo negro.
Pero finalmente no se amar, nunca aprendí a hacerlo, seguramente nunca lo he hecho y si no te ame ¿por qué te extraño? Quizá el problema es la manera de abordar el amor ¿qué es el amor? quizá en esa pregunta radique el secreto de la vida, y para encontrarlo habría que emprender, cual caballero andante la cruzada por la respuesta, habría que destruir la misma noción de amor, y dejar de ser caballero heroico para volverse un mortal sensible, un complejo descompleto, pero en esa guerra que se tendrá que hacer, no quiero saber si el amor me termina por destruir o yo a él, por eso antes de las víctimas fatales en la pugna por destruirnos, firmaremos un tratado de paz y nunca más nos volveremos a encontrar en la vida.
Pero si dicen algunos que no hay paz en el amor y si amor en la paz, quizá sea el eterno cuento de nunca acabar.
lunes, 4 de junio de 2012
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario